Miércoles
27 de Febrero de 2008
DEUDA
CON LA HISTORIA
Mañana
el Racing afrontará el primero de los dos partidos más
importantes de su historia reciente, de momento. Para el rival supone
la segunda oportunidad consecutiva de lograr lo que el pasado año
le arrebató un gran Sevilla. A ambos les separan 70 años
de historia y muchas diferencias. En las gradas del Sardinero se sientan
aficionados con 50 años viendo al Racing y, a futbolistas extraordinarios
que pisaron y pisan su césped con los genes de Alsua, Gento
o Santillana. En el Coliseum Alfonso Pérez seguro que muy pocos
estaban en el estadio, en el 86, cuando quedó el sexto de su
grupo de tercera división, con jugadores olvidados. Cuarenta
años frente a tres en la máxima categoría. No
tenemos más que ir al historial reflejado en las páginas
oficiales de los clubes para ver los datos. Datos que son historia
y que no influirán en el campo.
Racing y Getafe distan mucho de parecerse, tanto como sus entrenadores.
Marcelino fue un buen jugador de equipo, trabajador, táctico
e inteligente y con un golpeo de balón excelente. Laudrup era
un ilusionista genial, sorprendente, preciso y hasta guapo. Sus equipos
juegan parecido a como ellos eran. Se puede decir que sus sistemas
llevan su nombre. Ninguno de los dos ha diseñado su plantilla
pero han sabido sacar lo mejor de ella, a pesar de que, seguramente,
no han dispuesto de jugadores a la medida de su talento, o quizá
si.
Más Laudrup que Marcelino le dieron continuidad a lo que encontraron
cuando llegaron a principio de temporada. Los madrileños ya
jugaban muy bien al fútbol el curso pasado y el anterior, mientras,
el Racing de estos últimos años, se ha sentido más
cómodo sin el balón.
El Getafe ha encontrado su camino en el peor momento para el Racing.
A su incómoda situación en la tabla la victoria contra
el AEK y el Real Madrid le ha dado entidad de equipo grande. Pero
el Racing ha escrito todo un manual este año de cómo
cerrar su área y esperar su momento. La paciencia será
la virtud más valiosa en espera del partido del Sardinero.
Los actores principales, como sus entrenadores, marcan también
diferencias apreciables. La calidad de unos contra la voluntad de
los otros. Veremos el despliegue de dos futbolistas extraordinarios
en la zona donde más tráfico habrá. Casquero
y Colsa saben muy bien como manejarse en esa zona. El cántabro
ocupa mucho campo, llega a las dos áreas con solvencia, es
incansable y equilibra perfectamente a su equipo. Le falta, quizá,
la maniobrabilidad y perpendicularidad que tiene el toledano con el
balón. Es muy completo: domina perfectamente el espacio, trabaja
con sentido y su control del balón es excelente. Además,
su técnica y potencia de disparo es demoledora. Es incomprensible
que se le dejara marchar del Racing.
EL USO DEL FAIR PLAY
Este
duelo será sólo uno más de los que habrá
en otras zonas del campo. En este juego colectivo, donde se acumulan
las pasiones, serán al final las individualidades las que resolverán.
Ese momento de inspiración al que se le añadirán
los designios del azar que, en tantas ocasiones, desequilibra sin
tener en cuenta los merecimientos.
Daría mi dedo meñique roto por estar en el césped
mañana. Lo que tantas veces soñaste vivir con la camiseta
de tu equipo llega tarde, pero no por ello sufriré o lo celebraré
menos. Seremos indulgentes con la ansiedad y los errores, éstos
serán los principales retos a superar los cinco primeros minutos.
Después, recordar, que el tiempo es inexorable con los que
desaprovechan sus oportunidades.
QUIQUE SETIÉN
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