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LA
IMPORTANCIA DE LAS IDEAS por
Quique Setién
Que un equipo se hace con la suma de individualidades es obvio, pero
que esas funcionen como un equipo no lo es tanto. Lo primero es parir
la idea y posteriormente dar tiempo para desarrollarla. En el mundo
del fútbol esto no es fácil. De la salida de Joan Gaspart
del Fútbol Club Barcelona surgió una nueva estructura
de la que ya hemos contemplado su primer éxito. La llegada de
Florentino Pérez al Real Madrid fue igual pero con un estilo
diferente que también fue válido. El devenir de cualquier
club irá en consonancia con la organización, la seriedad
y una sólida disciplina interna. Si no es así será
como plantar una palmera gigante en un tiesto. Cada vez que se abre
el mercado de fichajes hay que empezar de nuevo. El orden de los planteamientos
es esencial y una vez que las estructuras del club están establecidas
es cuestión de elegir un estilo futbolístico y un entrenador
que sintonice con él. Lo demás es cuestión de tiempo. Hacer pruebas hasta que las piezas se engrasen y se adapten unas a otras mientras van sumando kilómetros. El rendimiento irá en aumento de forma progresiva y estable. La llegada de nuevos jugadores irá en función de la mejoría en las prestaciones, mejor un Ferrari que un Rolls si quieres velocidad. El respaldo y la firmeza a las directrices, el entrenador y los jugadores implicados tendrán que ser absolutos. Los comienzos del Barcelona fueron tortuosos, el equipo cayó en el mayor de los pesimismos a pesar de que los cimientos fueron puestos correctamente. Ese pesimismo era el mismo que estaba aparcado en el corazón del club desde la salida de Johan Cruyff. Ni siquiera los títulos de Van Gaal. Principalmente porque en el Nou Camp no se disfrutaba del fútbol, únicamente de los resultados. El Barcelona gana más adeptos jugando así que ganando títulos. Y llegó una Directiva que funcionaba como el primer equipo del club. Muy bien aconsejados, creo, decidieron recuperar el estilo del que todos nos acordamos contratando a un entrenador apropiado. Este entrenador y la Secretaría Técnica deliberaron sobre los jugadores que debían abandonar el equipo y los que llegarían. Comenzó la temporada y se les explicó la idea futbolística y a trabajar. El parto fue perturbador. En cinco meses todo estuvo a punto de derrumbarse hasta que el carácter de un jugador como Davis se convirtió en la espoleta que cambiaría el rumbo del equipo.
Y para
dar ejemplo Raúl y Puyol, dos símbolos. RENOVARSE O MORIR
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